Alba
Me puso el condón con la boca y se la metió. Sus gemidos de placer y su cara de deseo me hacían ver que le gustaba mi polla. Y pronto perdió el control. Empezó a follarme de una forma descontrolada. Todo era pasional, se movía encima de mí con movimientos fuertes. Rítmicos pero fuertes. Sus embestidas eran cada vez más fuertes. Y yo me estaba muriendo de placer. ¡Dios, que bien me estaba follando!
Alba II
Efectivamente, me saca la polla, se sienta al lado mío y me la empieza a comer cómo una loca. Yo pierdo el control. Intento estar atento por si llega él, pero su mamada es espectacular. Se la está tragando toda entera. Se está metiendo mis 20 centímetros hasta la garganta. Ella está muy cachonda. Mientras con una mano juega con mis huevos, con la otra está masturbándose por encima de su pijama.